17 de octubre de 2011

Vacaciones en Roma: Día 2 - Fontana de Trevi


Roma es la ciudad de las fuentes por excelencia, pero si hay una que se ha convertido en la más monumental, la más famosa y bella de todas, esa es la Fontana de Trevi. Se trata de una construcción insólita, ya que es la primera unión entre palacio y fuente nunca vista hasta entonces. De la fachada del Palazzo Conti, emerge uno de los monumentos al agua más hermosos concebidos por el hombre.

Fontana de Trevi

Cuenta la leyenda que cuando las tropas del general romano Agripa estaban a punto de morir de sed en las cercanías de Roma, apareció de improsivo una misteriosa joven que indicó a los soldados el emplazamiento de un manatial escondido entre las rocas. Dos relieves colocados a ambos lados del arco central de la fontana guardan la memoria de este relato. 

Dios Océano

Su arquitecto, Nicola Salvi tardó más de 30 años en levantar esta fuente, inspirado por los diseños del maestro Bernini. El proyecto de Salvi deslumbró por su gracia y vitalidad. Minucioso y perfeccionista, Salvi dedicó todas sus energías a esta obra monumental. Cada detalle, cada cascada, el curso del agua... todo está estudiando hasta rozar la obsesión. Las largas horas que pasó en los húmedos pasadizos subterráneos, reparando las conducciones del acueducto para disminuir el caudal del agua, hizo que su salud mermara, y la mitad de su cuerpo quedó paralizado para siempre.

Aunque se trata de su única obra, es un auténtico espectáculo para la vista y el oído, y hoy Nicola podría estar muy orgulloso de su creación. ¡Y nosotros del tremendo esfuerzo que hizo!

Si algo llama la atención cuando llegamos a Trevi, es el tremendo contraste entre las diminutas proporciones de la plaza, y la monumentalidad de la fuente. Esto es algo propio del estilo barroco y su gusto por la sorpresa, el claroscuro y el contraste. Antes de descubrir la fuente, se puede escuchar el murmullo de sus aguas en las callejuelas de alrededor. De repente, sales de la calle estrecha y la fuente se presenta como una aparición. ¡Es increíble la sensación que produce!


Por supuesto, no hace falta decir que es casi obligatorio lanzar dos monedas a la fuente: la primera para pedir un deseo; la segunda para prometer nuestro regreso a la ciudad eterna. Como curiosidad, dicen que da suerte si las arrojamos con la mano derecha por encima de nuestro hombro izquierdo.

Todos recordaremos la escena de la película La Dolce Vita de Fellini, ¿verdad? Por eso, visitar la fuente de noche es también un espectáculo increíble. Estar allí sentado en el graderío viendo como cae el agua... ¡no hay palabras para describirlo!

A los que habéis estado allí... 
¿se os ha cumplido el deseo que pedísteis a la fontana
¿Habéis regresado a la ciudad, tal y como prometísteis?

4 comentarios:

Elena TMH* dijo...

Estaba leyendo tu descripción de las sensaciones conforme te vas acercando a la plaza y me he emocionado recordándolo, hace un año que estuve allí! Y tiré dos monedas, una de día y otra de noche, es incríble estar en la diminuta plaza siempre abarrotada de gente y contemplar semejante obra de arte... ¡quiero volveeer!

Un besito!

Glo • Matilda Mota dijo...

Jo! que ayer te comenté y me dio error!! cachis!!
Pues yo no recuerdo lo que pedí!! haha! aunque seguro que se cumplió porque no tengo ningún deseo pendiente por el momento!! hehe!
Cómo es la fontana de Trevi, eh? IMPRESIONNNNNAANNTNNTTEEE!!

Elena dijo...

Ainss... tenía que haberme informado de eso de las dos monedas y de lo tirarla con la mano derecha por encima del hombro izquierdo... Bueno, en realidad, puede que sí, que tirara más de una porque fui dos veces: por la tarde y por la noche pero creo que no hice lo otro, quizá por eso no se cumplió el deseo.

La próxima vez, lo haré así ;)

Tiago dijo...

Mi Hotel de vacaciones en Roma estaba cerca de la fuente por lo que pasé a verla tanto de noche como de día, realmente es algo único que se aprecia tanto de día como de noche o al atardecer.
Imperdible para los viajeros en Italia.
Saludos