12 de noviembre de 2014

Stephen Shore en la Fundación Mapfre de Madrid

Rápido porque os quedan diez días para poder ver completamente gratis la exposición de la trayectoria fotográfica de Stephen Shore (Nueva York, 1947), uno de los fotógrafos más influyentes del siglo XX. ¿Dónde? En la Fundación Mapfre de Madrid, en Bárbara de Braganza número 13. Hasta el 23 de noviembre.

¿Qué es lo que más me ha gustado de esta exposición?

- Su viaje al sur de Estados Unidos entre 1972 y 1973 para profundizar en un proyecto al que llamó American Surfaces, una especie de diario personal. En él, se limita a fotografiar simplemente lo que ve, rompiendo con mandatos establecidos por otros fotógrafos como el "instante decisivo" de Bresson. Se dedica a captar momentos en los que aparentemente nada está ocurriendo, rozando la estética amateur y sin preocuparse mucho por la belleza de las imágenes. Es el estilo sin estilo lo que le caracteriza. Aquí no verás grandes monumentos o personajes importantes, sino la cotidianidad del día a día. Fotografiada de una manera neutra y anónima.


 Oklahoma, 1972


Toledo, Ohio, 1972

- El siguiente paso que da en su carrera, bajo el nombre de Uncommon Places, en el que indaga dentro de la fotografía de gran formato. Esta vez se preocupa más por la composición y por los entornos urbanos que elige. Abandona la instantaneidad e invita al espectador a la contemplación. Me ha encantado porque he podido ver muchas referencias a Edward Hopper (uno de mis pintores favoritos) en muchas de estas fotos.

Carretera federal 97 al sur de Klamath Falls, Oregón, 1973

West Ninth Avenue, Amarillo, Texas, 1974

Beverly Boulevard y La Brea Avenue, Los Ángeles, California, 1975


  Church Street and Second Street, Easton, Pennsylvania, 1974 

 Michael y Sandy Marsh, Amarillo, Texas, 1974
 


Río Merced, Parque Nacional de Yosemite, California, 1979


- Me ha encantado su rebeldía frente al convencionalismo y las corrientes establecidas. Cuando todos fotografiaban en blanco y negro, él apostaba por el color. Cuando en los años 90 el color lo inundaba todo, él volvió a desobecer, lo que le llevó a trabajar toda una decada en blanco y negro. Él llevó las reglas de su propia carrera, sin dejarse influir por las modas.
 
Israel, 1994

Serie en Nueva York en blanco y negro, 2000-2002

 - Y sobre todo su energía de seguir con la profesión, poniéndose nuevos retos a sí mismo, sin dejar nunca de aprender en lo que a lenguaje fotográfico se refiere. Ejemplo de ello es que ahora podemos seguirle a través de la red social Instagram. Sencillamente genial, ¿no os parece?

¡Os encantará!