11 de noviembre de 2013

A&J BODA: La cena

Después del cocktail, donde triunfaron aperitivos como los mini kebabs de pollo tikka masala, las cazuelitas de risotto de setas o el ceviche de gambón con kikos (mi favorito), llegó el momento de la cena. Como ya os adelanté, transcurrió bajo la impresionante y centenaria encina que había en la finca. Recuerdo que la primera vez que Javi y yo vimos el árbol, nos enganchó de tal manera, que decidimos que nuestra boda tenía que celebrarse allí sí o sí.



Para que resultara acogedor, la clave sería el trabajo de iluminación. Natalia y Lola nos hablaron del equipo de La Fiebre y, tras reunirnos con ellos y escuchar su propuesta, nos pusimos en sus manos. Vimos su trabajo en The Wedding Lab el año pasado y lo que eran capaces de hacer. Me he dado cuenta de lo importante que es una bonita iluminación. En nuestro caso era crucial, al estar cenando en mitad del campo. La luz tenía que ser agradable y atractiva, pero práctica a la vez. ¡De nada sirve cenar a la luz de las velas si no puedes distinguir lo que tienes sobre el plato!

Aunque se trate de un equipo de profesionales, no pude evitar tener dudas hasta el último día. Menos mal que Natalia y Lola vienen cargadas de una dosis extra de paciencia para estos casos :) Mis dudas eran... ¿nos quedaríamos a oscuras?, ¿sería la luz molesta o cegadora? Nada de eso. Cuando vimos el resultado final, nos quedamos alucinados.

Cuando se hizo de noche, se creó una atmósfera súper cálida, gracias a la perfecta combinación de los centros de las mesas (con velas, tarros de cristal y espejos) y el efecto de las luces que partían de las ramas del árbol. Esos focos dejaban el dibujo de hojas al proyectarse sobre las mesas y el suelo. ¡Es lo más bonito en efectos de luces que he visto jamás! Javi y yo estábamos abrumados, y disfrutamos muchísimo pasando entre las mesas y saludando a todos nuestros amigos. Esa noche se respiraba un ambiente muy especial.




No lo teníamos ensayado, pero hicimos una entrada que sorprendió mucho a nuestros invitados. Los dos somos muy tímidos, y yo creo que nadie se imaginó que entraríamos bailando entre las mesas. Fue uno de los momentos más divertidos que recuerdo. Ver a todos sonriendo, aplaudiendo, de pie con las copas en alto... será algo que no olvidaremos nunca. Hasta el momento, yo no había derramado ni una lágrima en toda la boda. Pero justo ahí, me dejé llevar y las emociones afloraron. Abracé fuerte a Javi y le dije al oído: "Lo hemos conseguido; esto es real". De fondo terminaba la canción que habíamos elegido, Don´t stop me now, de Queen.



Antes de los postres, llegó el momento de los regalos. Sabíamos que queríamos tener un detalle con dos parejas muy especiales que iban a casarse próximamente: la formada por mi prima y su prometido Jerome, y el mejor amigo de Javi, con su chica Anabel. La idea de dividir el ramo de novia era una opción, que ahora parece que se ha puesto de moda, pero yo ya tenía a mi única candidata para el ramo: mi madre. Como nos gustaron tanto los muñecos de nuestra tarta, encargamos dos parejas más de nuestros amigos vestidos de novios (para que se vayan preparando). Estos muñecos tan monos, llamados babos, son de Diana, una joven diseñadora creadora de Papa-moscas. Cada pareja iba acompañada de una nota escrita por nosotros. Como anécdota, acerté con el look de novia de mi prima, que se casó en las playas de Miami con un tocado-flor en la cabeza :) Me alegré mucho de ver los babos de Diana encima de su tarta nupcial, a tantos kilómetros de distancia.

Para mi amiga Delia, que desde el principio estuvo súper involucrada conmigo y vivió día a día todos los preparativos, tuvimos otro detalle. Ella nos había diseñado nuestro propio logo, las invitaciones, el sitting plan, las minutas... había trabajado mucho, con mucho mimo, y siempre dándonos ideas. Como le encanta el diseño y las cosas bonitas, le preparamos una caja preciosa de productos de Olivia Soaps. Fue un momento muy emotivo para las dos.

Después de la cena, abrimos el buffet de postres al ritmo de Beautiful Day de U2. Jamás pensé en una tarta nupcial, ni foto cortándola, ni nada. Pero mis intenciones de ser una "no-novia" cambiaron por completo mientras iba preparando la boda. Ver las fotos de nuestros padres, felices, cortando la tarta el día de su boda me provocaron tanta nostalgia, que decidí que quería tener una igual con Javi. Se lo comentamos al cátering unos días antes de la boda. Insistí que quería algo sencillo... pero El Lebrillo Cátering nunca hace las cosas a medias. Nos sorprendieron con una tarta nupcial de fondant de cinco pisos.... The Best cake ever.


A continuación nos movimos dentro para el baile. Javi y yo dimos unas clases de foxtrot un mes antes porque nunca hemos dado pie con bola bailando, y por qué no decirlo, me hacía una ilusión tremenda. Tuvimos la suerte de encontrarnos con Silvia de la academia Blanco y Negro Studio, y los días que estuvimos ensayando con ella nos soltamos, nos reímos, y dejábamos a una lado las tensiones típicas de las últimas semanas. Sin duda recomendaría a todas las parejas que se animen a practicar un baile, no el típico vals, porque es una experiencia divertidísima y diferente de la rutina de los dos. Aunque estábamos un poco nerviosos, ¡al final quedó genial!



Ya durante la fiesta, los fotógrafos de Mira Fotografía nos montaron un Photo Booth con disfraces, un marco, pizarras y bigotes. Cada vez son más comunes en las bodas y considero que son imprescidibles. Todo el mundo se divierte y a cambio, te llevas las fotos más divertidas e hilarantes de todos tus invitados. Hasta el invitado más serio y formal termina posando. Para la recena, y haciendo un guiño a nuestro road trip americano, pusimos hot-dogs. ¡No quedó ni uno!


Terminamos todos bailando hasta bien entrada la madrugada. Pasó rapidísimo, como es normal, pero disfrutamos y nos emocionamos mucho. Una fiesta así dan ganas de repertirla todos los años :)

Pssssh.... Por cierto, estamos hoy en el blog oficial de Rosa Clará!!


Vestido: Rosa Clará

Velo y tocado: Rosa Clará

Zapatos: Dior
 

Fotos: Mira Fotografía

Organizacion, planificación y decoración: Natalia y Lola de Wedding Planners

Decoración floral: Masshiro

Muñecos tarta: papa-moscas
 
Cátering y buffet de postres: El Lebrillo Cátering

Iluminación: La Fiebre





3 comentarios:

Kathya stryzak dijo...

Buen dia..que fotos maravillosas...ahh ame!!
felicidades a los novios!
Besos y buena semana

www.cosasde-ladydiva.com

Susana dijo...

¡Qué bonito todo y qué genial la entrada a la cena!

ro dijo...

Qué boda más bonita, guapa.

Yo me casé hace mil años, y entonces no sabía lo que quería. Bueno, elegí bien al marido, que ya es algo. Pero ahora lo haría todo diferente.

Besos.