Ya os conté que una de las 10 experiencias que más me habían gustado de Londres fue la visita a la Torre de Londres, fundada a finales de 1066 como parte de la conquista normanda de Inglaterra. Hoy en día es uno de los puntos más conocidos de Inglaterra, no solo por su importancia histórica, sino por las múltiples leyendas que la rodean.
Con
las entradas en la mano y metidos de lleno en la fiebre de Juego de
Tronos que ahora mismo nos invade, hicimos el tour con la audioguía en
mano y entonando en cada rincón la cancioncilla de apertura de la serie...
La entrada (22 libras) puede parecer muy cara, pero gracias a este link nos aprovechamos de un 2x1. Sin duda una web muy interesante para ahorrarse unas cuantas libras, yeah! Con el precio está incluida una visita guiada de la mano de los Yeomen Warders o Beefeaters. Es una experiencia que os ayudará a entender mejor la historia que se esconde detrás de sus enormes muros de piedra. Conviene dedicarle al menos unas tres horas para verlo todo bien y con calma.
Lo imprescindible de la visita:
- Traitor´s Gate o Puerta de los Traidores: era la entrada del río a la torre y recibe este nombre ya que por aquí entraban los acusados de traición a la corona. Toda la estructura de madera de estilo Tudor data de 1532.
- White Tower o Torre Blanca: se trata del palacio real original de la Torre de Londres, pero ya no se usa como tal desde 1603. Es el edificio más emblemático de todo el complejo y aquí se cuentan cerca de 500 años de historia a través de una colección increíble de armaduras reales. La más impactante es la de Enrique VIII. En el segundo piso de la torre, se encuentra la sencilla Capilla de St. John, de 1080, y uno de los mejores ejemplos de arquitectura románica del país.
Fue el rey Ricardo Corazón de León el primero en rodear la Torre Blanca con una pared e hizo un foso alrededor con el agua del Támesis. Parte de la muralla romana que ya existía, formó parte de esta enorme pared. Hoy se pueden ver algunos restos.
- Los cuervos: junto a la Torre Blanca hay un tramo de jardín donde se encuentran los famosos cuervos de la Torre. Existe una leyenda desde hace muchísimos años que dice que si estos cuervos abandonan un día la Torre, el Imperio Británico caerá. Fue el propio rey Carlos II quien, atraído por esta superstición, ordenó que siempre tendría que haber seis cuervos en la Torre. Sobra mencionar las perfectas condiciones de vida de estos animales. Son excrupulosamente cuidados por el Maestro de los Cuervos (Raven Master) y reciven una alimentación a base de carne fresca, fruta y galletas empapadas en sangre. Además, les flipa el queso. También nos quedamos impresionados con la historia acerca de su extremada inteligencia. Al parecer los cuervos son capaces de imitar muchos sonidos, entre ellos, la voz humana. Por tanto, no es raro escuchar a un cuervo dar los buenos días al Raven Master. Cada cuervo tiene su propia personalidad y su carácter. ¡Y les encanta que les hagan fotos!
- Waterloo Barracks o Cuarteles de Waterloo: uno de los edificios más esperados de la visita, ya que aquí es donde se guardan las joyas de la corona. Una vez dentro, hay que dejarse llevar por las lentas cintas transportadoras para poder contemplarlas. Destacan la corona imperial valorada en 27,5 millones de libras y que contiene 2868 diamantes, además de zafiros, esmeraldas, rubíes y perlas. Y la corona de platino de la difunta Reina Madre, que luce el famoso diamante Koh-i-Noor ("montaña de luz"), de 105 kilates. La mayoría de los visitantes creen que estas son las joyas personales de la reina, pero no es así; se tratan de los adornos ceremoniales que se usan durante la coronación.
- Los Beefeaters: forman parte de la imagen turística de la torre, aunque son sus vigilantes oficiales. Para llegar a Beefeater, estos hombres deben haber servido 22 años a la armada británica y tener la distinción de la buena conducta. El nombre no está del todo claro de dónde proviene, pero parece que está relacionado con "Beef Eater" (comedores de carne) ya que se les retribuía con carne de vacuno. Cada noche y desde hace ya 700 años, siguen haciendo la Ceremonia de las Llaves que es el cierre oficial de todas las puertas del palacio. Las inciales E R que llevan en el pecho corresponden a Elisabeth Regina, Isabel II, la actual reina.
- Patíbulo del Tower Green: siete personas, incluidas tres reinas (Ana Bolena, Catalina Howard y Jane Gray), fueron ejecutadas aquí, en lugar de sufrir un martirio público en Tower Hill. En este lugar se levanta una escultura de Brian Catling que las recuerda.
- Queen´s House: actual residencia del Gobernador de la Torre.
La visita puede concluir con un paseo por las enormes murallas de defensa interior desde donde se ve el Tower Bridge. ¡Seguro que os encanta la experiencia!
Más info:
www.hrp.org.uk
Metro: Tower Hill
Abierta de 09:00-17:30 de martes a sábado; de 10:00-17:30 domingos y lunes. Cierra a las 16:30 todos los días durante los meses de noviembre a febrero.























































