30 de mayo de 2014

Mis 10 imprescindibles de Londres

Londres es una de esas ciudades que te asombra por lo cosmopolita que es, y a la vez, lo poco pretenciosa que cabría esperar. No solo es importante por sus increíbles monumentos, el esplendor real que la caracteriza o esos símbolos que todos reconocemos al instante. Esta ciudad transmite modernidad e imaginación en cada rincón, y es capital de vanguardia, moda, música, arte y también importante cuna del shopping. La palabra con la que yo la describiría después de haberla visitado la tengo clara: energía. Como ya hice en su momento con Nueva York, ahora llega el momento de numerar mis 10 imprescindibles de la capital británica:

1. Las vistas de las Casas del Parlamento

¿Puede haber vista más impactante en todo Londres que la del Palacio de Westminster desde el río Támesis? Probablemente es la postal que todos estamos deseando llevarnos de nuestro viaje. Si hay suerte, lo mejor es verlo con un poco de sol para poder admirar su impresionante fachada gótica y la imponente torre del Big Ben. Este palacio alberga la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes y desde aquí, los parlamentarios se reúnen para proponer y discutir las nuevas leyes e interrogar al Primer Ministro y su gabinete.
Cuando hay sesión, se pueden presenciar los debates sobre las leyes. También se puede realizar una visita guiada por 15 libras cuando la sesión parlamentaria está suspendida (de julio a septiembre, en vacaciones de Navidad, Semana Santa y un par de semanas en febrero y en junio). Esta visita guiada se puede realizar también los sábados aunque muy poca gente lo sabe. Conviene reservar con antelación en esta web: www.parliament.uk


2. El Palacio de Buckingham

Construido en 1705 para el duque de Buckingham, ha sido residencia de la familia real desde 1837, cuando la reina Victoria se instaló en él. Hoy en día se pueden visitar las salas de Estado, los jardines, la inmensa pinacoteca o las cocheras reales entre otras cosas, pero solo en agosto y en septiembre cuando su Majestad la reina está de vacaciones en Escocia. La entrada cuesta 18 libras. Aunque quizá lo más famoso de este palacio (y lo que encanta a los turistas) es la ceremonia del cambio de guardia, que se realiza todos los días entre mayo y julio, y en días alternos entre agosto y marzo, dependiendo del tiempo. A las 11:30 horas se releva la guardia en la entrada del palacio de Buckingham con una cuidada coreografía y gritos de sus guardias, todos vestidos con sus uniformes rojos y sus sombreros de piel de oso. ¡Hay que acudir con tiempo de antelación para asegurase un buen sitio! Nosotros lo tenemos pendiente para el próximo viaje.


3. Subir a la noria London Eye

Y conseguir una vista de 360 grados sobre el río Támesis. Ya forma parte del perfil urbano de Londres a pesar de ser construida en el 2000 como una estructura temporal. Recomiendo muchísimo subir, puede que sea la mejor experiencia de todo vuestro viaje. Cada año, tres millones y medio de visitantes suben en una de sus 32 cápsulas con forma de ojo. Se tarda media hora en dar la vuelta entera y la entrada cuesta 19 libras.


4. Covent Garden Piazza

Fue una de las primeras plazas que se diseñaron en Londres y en hoy día es donde se reúnen los turistas a entretenerse con los artistas callejeros o a comprar en sus pintorescas tiendas, muchas de ellas independientes o de estilo vintage. También se puede comer algo en muchas de las terrazas aunque me pareció que los precios eran caros. Aquí probamos las que dicen ser las mejores cookies del mundo: las de Ben´s Cookies que se elaboran a diario y las sirven aún calentitas, ummmh... :) Y volvimos a saborear las deliciosas hamburguesas que conocimos en Nueva York. ¡¡Porque en Covent Garden hay un Shake Shack!!


5. La Torre de Londres

Situada en pleno corazón de Londres, es una fortaleza con casi 900 años de antigüedad. Se empezó a construir durante el reinado de Guillermo El Conquistador, y lo que empezó siendo un palacio, terminó siendo prisión, lugar de ejecuciones, almacén y hasta un observatorio. Su historia es tan sangrienta como fascinante. Así que si queréis saber un poco más de la antigua metrópoli, su visita es más que obligada.
Para comprender la torre y su historia, podéis realizar un circuito guiado con un Yeoman Warder, los guardias que viven detrás de los muros del castillo. Ellos son los famosos Beefeaters. Pocos turistas saben que la torre es como un pueblo, y aquí viven y trabajan estos guardias con sus familias. Si lo deseáis, podéis recorrer la torre a vuestro antojo y ayudados por la excelente audioguía que os costará 4 libras. Pero ir de la mano de uno de estos Beefeaters será la única forma de culminar la visita entrando en la Capilla Real de St. Peter (donde se encuentran enterrados los restos de miembros de las familias reales y de otros aristócratas). ¡Ya os daré muchos más detalles sobre esta torre en otro post más completo!


6. Tower Brigde

Después del Big Ben, es el símbolo más reconocido de Londres. Construido en 1894 como un necesario punto de cruce en el este de la ciudad, se le dotó de un mecanismo basculante entonces revolucionario (de balancín) que en 3 minutos abría el paso a los barcos. Aún se sigue levantando unas 1.000 veces al año, así que si tenéis suerte podéis llevaros a casa la imagen de este impresionante puente abierto. A muchos turistas les pasa, ¡pero no debéis confundirlo con el Puente de Londres que se encuentra río más arriba!


7. Mercadillo de Camden

Para muchos, Londres es sinónimo de mercadillo. Y es que hay tantos en la ciudad que al final picarás algo en alguno. Camden es uno de los más importantes por su enorme variedad (en realidad son cuatro mercadillos mezclados). Encontrarás desde ropa vintage, puestos de comida, antigüedades, ropa futurista, chaquetas militares, máscaras de gas, joyas... y muchos objetos extraños y pintorescos. Recibe más de 10 millones de visitas al año.


8. Disfrutar de muchos de sus parques

Los parques urbanos más bonitos y relajantes que he visto en mi vida. Puedes elegir entre Hyde Park y Kensington Gardens (el enorme pulmón verde de Londres) o St. James Park, que es uno de los parques más pequeños de la ciudad, pero también uno de los más bonitos que visitarás. ¡En las rocas de la parte sur descansan los famosos pelícanos! Otros famosos parques son Victoria Park, diseñado en la década de 1840 para mejorar la calidad de vida de los vecinos del East End, o Greenwich Park, diseñado por el mismo responsable que los jardines franceses de Versalles. Regent´s Park creado por John Nash cuenta con muchas cosas para ver, como el London Zoo,  incluso un teatro al aire libre donde se representan obras de Shakespeare en verano.


9. Caminar, caminar y caminar...

Para conocerla a fondo tendrás que ponerte calzado cómodo y caminar sin parar por todas sus calles. Lo más céntrico y sorprendente es el Soho, las calles Regent y Oxford, y la entrañable Carnaby Street con sus tiendas. O recorrer lejos de la multitud y del tráfico los canales del norte de Londres, o el magestuoso Mayfair... ¡¡Las opciones son infinitas!! El único problema serán la falta de días.


10. Hacerte una foto de rigor con una cabina roja

¿Alguien puede resistirse? :)


Lo que nos faltó por ver y que queda para el próximo viaje:

* Natural History Museum
* El Meridiano de Greenwich
* Tomar algo por el Shoreditch
* Shakespeare´s Globe
* Comer en el Mercado del Borough
* Ver un concierto en el Koko en Camden

2 comentarios:

Judit Vela dijo...

No te pierdas el NATURAL cuando vuelvas!!!!

De lo que has dicho, me quedé sin subir al London Eye, porque me habían comentado que no valía la pena, que con tanta niebla no se ve nada y es muy caro... Supongo que depende del
día que haga sí vale la pena, ¿no?

Besos!

Judit Vela dijo...

No te pierdas el NATURAL cuando vuelvas!!!!

De lo que has dicho, me quedé sin subir al London Eye, porque me habían comentado que no valía la pena, que con tanta niebla no se ve nada y es muy caro... Supongo que depende del
día que haga sí vale la pena, ¿no?

Besos!