5 de enero de 2015

Para empezar bien el año

Para empezar bien el año, me iría a pasar una o dos noches al campo. A un lugar que tampoco estuviese muy lejos, pero que me diese esa sensación de estar haciendo un viaje. Me perdería por ejemplo en uno de esos pueblos que puedes encontrar a dos horitas de Madrid, donde se come la mejor carne, al calorcito de una chimenea y se duerme como nunca en un profundo silencio. Donde de repente te encuentras con verdaderos tesoros como el que me encontré yo visitando un pueblecito segoviano. Un hotel en el que te quedarías a vivir: el hotel Ayllón.

Situado en el pueblo de Ayllón (considerado como uno de Los Pueblos más Bonitos de España), este hotel es para mí la descripción perfecta de "hotel con encanto, ideal para una escapada". Lo descubrí gracias a unas entrada del blog de My Little Pleaschhures y decidimos aprovechar un fin de semana de diciembre para conocerlo. Su arquitectura y cada detalle de la decoración nos encantó. ¡Cada rincón te hace sentir como si estuvieras dentro de una foto de Pinterest! Sus habitaciones y zonas comunes tienen ese aire nórdico que antes solo había podido ver en revistas o en blogs. El hecho de que todo esté tan cuidado y sea tan bonito nos relajó un montón y nos hizo sentir como si estuvieramos en nuestra (soñada) casa. Vais a poder comprobarlo en las siguientes fotos:


Nos alojamos en una de las suites, de la que no hubiese salido en todo el fin de semana, con vistas a la plaza. Además tienen el tipo de buffet para el desayuno de los que me gustan a mi: pocas cosas, pero selecto (porque odio esa sensación de volverme loca y no saber qué coger) y todo de muy buena calidad. Os recomiendo que os quedéis a comer o a cenar en el restaurante que tienen que se llama El Patio, ¡está todo buenísimo!

Espero este 2015 poder descubrir y repetir más escapadas de este tipo para desconectar de lo que me espera en los próximos meses. Voy a ponerlo ya mismo en mi carta a los Reyes Magos, ¡¡os deseo una feliz noche!!


*otra escapada que merece mucho la pena: 24 horas en Salamanca*