19 de noviembre de 2011

Vacaciones en Roma: dónde comer en la ciudad eterna

Llega el momento de desvelar los restaurantes, cafés y heladerías que fuimos descubriendo a lo largo de 5 días en Roma. Gracias a muchos de los blogs que visité, nos fuimos con una agenda llena de ideas, sugerencias y sitios que no nos podíamos perder. Para los que quieran visitar esta ciudad en un futuro, ahí va nuestra pequeña aportación gastronómica. ¡Esperamos que os guste!


Día 1: 

· Restaurante La Casseta di Trastevere, Piazza dè Renzi, 31 A.
Fue nuestra primera comida en Roma, nada más dejar el apartamento en el Trastévere. ¿Y qué decidimos comer el primer día? Pues una pizza y un plato de pasta. Yo pedí la pizza napoli con anchoas y Javi los penne con pepperoni y pomodoro. Lo mejor del sitio es la relación calidad-precio. La comida muy sencilla y rica, y baratísimo. Suele ser habitual en la mayoría de restaurantes del Trastévere. Si queréis comer bien y barato, cruzad el río y disfrutar de los restaurantes con encanto que abundan en este barrio. Así os alejáis también de los sitios turísticos y os adentráis en el ambiente que más fascina a los romanos. Como curiosidad, por dentro el restaurante simula un pequeño patio de casitas, con la ropa tendida en cuerdas, ventanas, etc. ¡No olvidéis entrar a verlo!
Precio aproximado dos personas 20 euros.

· Heladería della Palma, Vía della Maddalena, 19/23, a pocos pasos del Panteón.
Es muy famosa por tener... ¡150 sabores de helado! Ante tanta oferta resulta muy difícil elegir. Yo no arriesgué mucho y elegí el de kinder bueno :) Un buen plan es pedir un helado (paciencia porque las colas suelen ser largas) y salir a tomarlo a la plaza del Panteón. Tenéis las mejores vistas aseguradas.

· Cafetería La Casa del Caffe Tazza de Oro, vía degli Orfani, 84, desde 1946, también a poquísimos pasos del Panteón.
Dicen que es el mejor capuccino de Roma. A pesar de haber leído maravillas de este sitio, por unos motivos o por otros jamás llegamos a ir. Pero aún así creo que merece la pena recomendarlo.

· Restaurante Di Rienzo, Plaza de la Rotonda, 8, justo enfrente del Panteón.
Para terminar el día contemplando uno de los edificios más bellos del mundo. Este restaurante puede parecer un poco caro, pero en parte es debido a su excelente ubicación. Para variar, pedimos más pasta y más pizza. Disfrutamos no solo de una buena cena, sino de la presencia del Panteón, de la fuente y de músicos improvisando suaves melodías en la plaza. Además, la temperatura no podía ser mejor. Fue un sito perfecto para terminar un primer día redondo.
Precio aproximado dos personas 35 euros.

Al caer la noche, Roma se convierte en una ciudad gatuna.


· Pizzería La Montecarlo, Vícolo Savelli, 13. Cerca de la Plaza Navonna.
Fuimos después de leer la recomendación del periodista Enric González en su libro Historias de Roma. ¡Y qué sabia recomendación! Fue la mejor pizza de todo el viaje. Tomamos la 4 quesos y la fungi. No esperéis encontrar un sitio lujoso, es de lo más sencillo a la vez que acogedor. Ambiente joven (vimos muchos españoles), pero tranquilo gracias a su ubicación en un callejón. El servicio muy agradable, hubiéramos repetido de no ser porque teníamos otros restaurantes que queríamos conocer. Si alguna vez volvemos a Roma, será una parada obligatoria.
Precio aproximado dos personas 25 euros.

· Hostaria Giggetto al Portico d´Ottavia, Vía del Portico d´Ottavia, 21/A - 22.
En el corazón del antiguo barrio judío de Roma está este restaurante pensado para disfrutar al máximo de la auténtica cocina romama. Con especialidades culinarias como las carciofi alla Giuda (alcachofas a la judía), fiori di zucchina (flor de calabacín rellena de queso y anchoas) o el filetti de baccalà (filete de bacalao). La flor de calabacín es una experiencia para los sentidos. Estaba tan buena que le pedí al camarero que me trajera otra, con una no era suficiente. Fue difícil pedir el resto de la comida, ya que todo en la carta es sobresaliente. Como habíamos comido mucha pizza y pasta, opté por los canelones y (vuelvo a decir) han sido los mejores que he comido en mi vida. Habíamos leído en una guía que el jueves era el día del gnocchi, y Javi cumplió con la tradición. Su plato de gnocchi con salsa pomodoro estaba delicioso y nada pesados, como estamos acostumbrados a pensar de este tipo de pasta.


El restaurante cuenta con una localización única: junto al Portico de Ottavia, el antiguo monumento que el emperador Augusto construyó en honor a su hermana Ottavia. Tuvimos suerte y cenamos en la terraza, se estaba de lujo. Postres no pedimos porque no podíamos más, una pena porque son todos caseros y seguro que deliciosos.
Precio aproximado dos personas 60 euros. Cierra los lunes.


Día 3:  

· Trattoria da Augusto, Pizza de´ Renzi, 15. En Trastévere.
Este sencillo y familiar restaurante nos llamó la atención el primer día (está situado justo enfrente de Casseta). El día que fuimos a comer tuvimos que elegir entre los platos que estaban disponibles solo ese día, lo que nos dio una sensación de auténtica comida casera. Javi eligió el pollo a la romana y yo unos ravioli rellenos de queso ricotta y espinacas. El restaurante suele estar bastante lleno ya que gusta mucho a romanos y a turistas, así que id pronto porque sino tendréis que esperar fuera. De nuevo, nada de lujos. Mesas sencillas, manteles de papel y una atención normalita. La ensalada caprese espectacular.
Precio aproximado dos personas 25 euros.

· Tempio di Mecenate, Largo Leopardi, 14-18 (Vía Merulana).
Fuimos porque queríamos probar su bruschetta, un clásico de la comida italiana. Tomamos unas pizzas y aunque estaba todo muy bueno, no nos sorprendió especialmente. Tal vez no acertamos con lo que pedimos. En nuestra opinión, creo que podéis encontrar sitios mejores y más auténticos.
Precio aproximado dos personas 35 euros. 


Día 4:

Al lado del Coliseo paramos para tomar un panino o bocadillo italiano en una terraza de un bar. Es el clásico sandwich de Italia que se toma caliente y que puede estar relleno de salami, queso, mortadela, jamón o carne, entre otros. Si no disponéis de mucho tiempo para parar a comer, es el tentempié ideal. Así reponéis fuerzas y ahorráis dinero.

· Ristorante 59, Vía Angelo Brunetti, 59, a pocos pasos de la Plaza del Popolo.
Nos lo recomendó mi hermana y fue todo un acierto. Sabíamos que iba a ser una cena especial, así que decidimos reservarlo para celebrar mi cumpleaños. Fue un poco duro tener que aguantar hasta el último día para ir, pero eso lo hizo aún más especial ya que fue uno de los últimos recuerdos gastronómicos que nos llevamos de la ciudad (y muy difícil de superar, por cierto!). Si vais a Roma os lo recomiendo mucho. Tomamos ensalada de langosta y pasta con langosta. (yeah!). Creo que ha sido el mejor plato de pasta que he tomado en mi vida! (lo llevo diciendo ya varias veces no??). Una experiencia única, todavía recuerdo lo sabroso y delicioso que estaba. Tuvimos una anécdota muy graciosa a la hora de pedir, porque queríamos pedir langosta y la carta solo estaba en italiano. No sabíamos que langosta en italiano se dice astice, y por poco tenemos que enseñarle al camarero una foto de "tenacitas" (si sois fans de Los Simpsons lo entenderéis).

Tenacitas!!

El ambiente es muy familiar y acogedor. Numerosos personajes del mundo del espectáculo han frecuentado este histórico restaurante romano, uno de sus clientes habituales era nada más y nada menos que Federico Fellini, entre otros como Roberto Benigni, Vittorio Gasman o Marcelo Mastroianni. No hace falta que diga más.
Precio aproximado dos personas 69 euros.

Día 5:

. Restaurante Da Pancrazio Piazza del Biscione, 92/94, a pocos pasos de Campo de Fiori.
No queríamos irnos de Roma sin tomar una buena pasta a la carbonara y unos cacio e pepe. Aquí pudimos disfrutar de ambas cosas y despedirnos con un buen sabor de boca. El cacio e pepe es una de las recetas más conocidas de la cocina romana. Consiste en espaguetis con aceite y pimienta negra. Ya soy adicta a la pimienta y aún así este plato me supo fuerte. Por lo que "el buen sabor de boca" tuve que rebajarlo con un gelatto :) Aún así me encantaron. Si regreso, me acordaré de pedir menos pimienta, per favore!
Precio aproximado dos personas 40 euros.


Por último, me gustaría hacer una mención a los desayunos. Cada mañana tomábamos un capuccino y un cornetto (croissant) en una cafetería del Trastévere. Como consejo, tomároslo en la barra ya que si os sentáis pagáis el doble. Lo mismo ocurre si os sentáis en una terraza, el precio también sube. Haced como los romanos: tomaros un espresso en la barra.
También nos dieron otro buen consejo relacionado con el agua. No compréis agua embotellada. Si lleváis una botella vacía, podéis ir rellenándola las fuentes que encontraréis en cada esquina. El agua es de muy buena calidad y está fresca y riquísima.

En definitiva. No sé si haremos otro viaje en el que vayamos a disfrutar tanto de la comida como en este. Siempre he sido fanática de la comida italiana, pero después de haberla probado allí, todavía me gusta más. Ahora es difícil comer pasta o pizza sin sentir una especie de melancolía. Menos mal que en Madrid tenemos el restaurante La Pulcinella donde hacen las pizzas en horno de leña, uummmhh....

{Espero que os haya gustado esta guía,
ciao bambinos!!}


5 comentarios:

maba dijo...

la guía espectacular!!

las recomendaciones son geniales!! en serio, qué ganas de pasta!!

además sospecho que buenísima relación calidad-precio..

eres de las pocas que no te has quejado de haberte sentido estafada..no en un restaurante, sino en cualquier sitio porque, normalmente, la gente que va a Italia dice que en algún momento le "tangan" ;)

besos

Glo ♥ Matilda Mota dijo...

WWOWW VAYA DIRECCIONES!!! AHORA TENEMOS QUE IR A ROMA SI O SI QUE HAMBRE POR FAVOR!!! Y vosotros que seguro ahora en el momento frutilla! hehe!
Muy buena guía GELA!!
MUAKS

David dijo...

Excelente! Si buscan opciones de delivery de comida italiana en valencia: http://guia.just-eat.es/lugares/valencia.html

Carla Llamas dijo...

Iré pronto a Roma así que me anoto todas estas sugerencias, a ver qué tal! Un saludo, muy buen post!

Miss sandia dijo...

Gracias por tu tiempo,la guía excelente