8 de octubre de 2012

París: Día 1 - Montmartre

Llegamos a La Ciudad de la Luz decididos a empezar nuestro viaje callejeando por el barrio más típico de París: Montmartre. Situado sobre una colina, este sencillo pueblecito era la cuna de la vida bohemia a finales del siglo XIX y principios del siglo XX gracias a, entre otros, artistas como Toulouse-Lautrec. Hoy en día sus pequeñas calles no pueden evitar ser invadidas por cientos de turitas, tiendas de artículos de recuerdo, postales y artistas callejeros decididos a hacerte un retrato en menos de un instante. Aún así, es dificil resistirse al encanto de este famoso y único lugar en el mundo. Sobre todo cuando descubres las impresionantes vistas a los pies de la Basílica del Sacre Coeur, y te dejas llevar por el increíble ambiente que allí se vive.

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¡Conocimos a un adorable Bulldog inglés llamado Teddy!

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En Montmartre, dimos un precioso paseo artístico partiendo del Moulin Blute-Fin y el Moulin de La Galette, también llamado Moulin Radet. Pasamos al lado de la estatua del artista Passe-Muraille "El hombre que atravesaba las paredes" en la place Marcel Aymé. Hicimos una parada obligada en el Café des 2 Moulins en la Rue Lepic 15, el famoso Café de Amelié que poco tiene que ver con el que aparecía en la película (pero que merece la pena para nostálgicos del cine como yo).

Después nos paramos a contemplar como los retratistas y caricaturistas inmortalizan a todos los que pasan por la Place du Tertre. Para terminar sentados en las escalinatas del Sacre Coeur con una cerveza fresquita en la mano y escuchando música en directo.

Estábamos agotados después del madrugón y todo el viaje. Así que esa noche regresamos pronto a nuestro hotel para reponer fuerzas para el día siguiente: ¡domingo de mercados parisinos y Torre Eiffel!

3 comentarios:

tacatuca dijo...

Qué bonito es todo...

Besicos!

www.tacatucazaragoza.blogspot.com

Elena dijo...

Qué guay!

Lo tengo pendiente, así que seguiré tu crónica para ir cogiendo ideas ;)

Verillo dijo...

Yo tengo que reconocerte que fue uno de los lugares que mas me decepciono...no por el sitio en si, sino por lo turistico que se ha vuelto, ha perdido parte de su magia, ver a tanta gente, andar sin poder moverte casi...eso me sobrepaso un poco...Y lo mas terrible fue no poder hacerme una foto en condiciones en el Sacre Coeur, habia tanta gente, pero tantísima...que no se sabe si la foto es mia o de otro...

Aun asi, PAris es maravillosa!!