2 de marzo de 2011

Glacier 3000

Para aprovechar al máximo los días de esquí, merece la pena hacer una visita a las pistas del Glaciar 3000. Para llegar desde Villars se puede ir en coche, pero nosotros solemos ir con los esquís puestos desde casa. Desde Bretaye, vamos esquiando hasta el pueblo de Diablerets y, una vez allí, cogemos un autobús que te deja en media hora en el telecabina del Glaciar. ¡¡Es el telecabina más gigantesco que he visto jamás!!

Glacier 3000

En el Glaciar se puede esquiar practicamente todo el año. Las pistas son una pasada. Muy amplias, la calidad de la nieve es perfecta... además casi todas son azules, muy sencillas, por lo que la diversión está garantizada (¡al menos para mí!).


Para llegar hasta la cima hay que coger dos telecabinas. El primero te deja a una altura de 1922 metros. En la foto podéis ver cómo vamos subiendo y los coches aparcados en el parking se hacen cada vez más y más pequeños. Después hay que coger otro telecabina (igual de gigante que el primero) que sube hasta los 2930 metros. Las vistas son espectaculares y la altura es increíble. ¡No apta para aquellos con vértigo! Durante el viaje no notas que se mueva nada, tan sólo un pequeño balanceo y en menos de lo que te imaginas ya estás arriba.

Esta imagen parece sacada de una película de James Bond, ¿verdad?

 
Vistas desde el telecabina. El pueblo que se ve en el valle es Diablerets.

Fijaos que bienvenida más divertida tienen preparada cuando llegas a lo más alto :)

También tienen un mirador para contemplar las vistas, donde te explican los nombres y altura de las montañas más importantes de los alpes suizos.

Como en casi todos los sitios recónditos de Suiza, no puede faltar un restaurante. En el Glaciar, además de restaurante tienen esta terracita donde puedes relajarte al sol en una tumbona.

Y ahora... ¡a deslizarseeeeeeeeeeeee!


¡Esta foto es de mis favoritas! Con la enorme pista a punto de bajar y las montañas que parecen un decorado. Es muy bonito y la verdad que se respira paz en este lugar. Los que os guste esquiar me entenderéis. Porque jamás pensé que el esquí me fuera a producir esta especie de relación amor-odio... No es precisamente un deporte cómodo, y tampoco vamos a engañarnos, puede llegar a ser peligroso. Sin embargo, esa sensación de velocidad, de ir controlando en cada momento los giros, la adrenalina... Sólo estás tú y la pista, el silencio y la concentración. Es un deporte muy de "estar con uno mismo" y también con la naturaleza. 

Dicen que si lo pruebas el primer día, y te gusta, ya estás perdido. ¿Estáis de acuerdo? :)

6 comentarios:

Andressa dijo...

ICE :D

Nice pictures!

Méli Mélo dijo...

Qué vistas más bonitas!
Te entiendo muchísimo cuando dices que el esquí es un deporte de estar con uno mismo. Yo siento lo mismo, esquío desde que tengo uso de razón y me cuesta encontrar otros momentos de paz y tranquilidad como los que siento cuando estoy arriba de todo de las pistas y vas deslizándote, sintiendo y soltando adrenalina. Es como sentir la libertad en la propia piel, es algo alucinante y adictivo!

bss

Monik dijo...

Ains con lo friolera que yo soy!! Tendría que ponerme mas capas que una cebolla!! :P

maba dijo...

a mi el primer día me gustó pero lo pasé mal..

la segunda vez fue espectacular...

y nunca más..sólo me puse los esquís una vez más... una pena..

y, sí, esa última foto.. es de morirme de envidia!!!!!!

besos

M. Jesús dijo...

Buackckckc!!! Desde que me permitistes entrar en tu blog y me enganché a él, más de una vez te comenté que tus fotos son muy buenas, pero creo que ... éstas son las mejores. Además te confirmo que SI tengo envidia y no se ... hasta que punto ésta es sana.
jejejeje.
Buen fin de semana

Miss A dijo...

Qué chulo!!
Yo el esquí lo probé, y como viví esa parte algo más "peligrosa", le tengo un poco de respeto. Que vamos, no fue una tontería, pero te queda ahí el miedillo.