Tenía muchas ganas de contaros en fotos cómo fue nuestra pequeña escapada a Suiza. Durante esos días conocimos sitios y pueblos en los que no habíamos estado, como por ejemplo Gruyères. Un encantador pueblecito medieval con un impresionante castillo del siglo XIII. A medida que te vas acercando desde la carretera se puede ver el pueblo en lo alto de la colina. Era tan bonito el paisaje que paramos el coche a un lado de la carretera para sacar algunas fotos y de paso hacer un poco el tonto con las flores y la cámara :)
Gruyères es un pueblo muy pequeñito y ni siquiera puedes entrar en él con el coche. Hay un párking y después puedes recorrer el pueblo dando un paseo. Allí hay restaurantes donde te puedes tomar una fondue en una terraza panorámica con unas vistas privilegiadas, comprar algún recuerdo de artesanía o incluso visitar el museo de
H.R Giger, el artista responsable de diseñar la criatura y los escenarios de la película de Ridley Scott
Alien, el octavo pasajero. ¡Hasta tienen un bar de inspiración alienígena que jamás pensarías encontrarte allí! Es el único toque surrealista de la visita. El resto es como si hubieras retrocedido en el tiempo.
No
sabía lo bonito que podía estar Suiza en esta época del año. Con todos
los campos verdes llenos de flores y las montañas todavía con un poquito
de nieve. Mayo es temporada baja, así que os encontraréis un ambiente tranquilo y pocos turistas. Por si fuera poco, un tiempo expléndido, ¡20 grados!
En la próxima entrega... ¡Berna!
Créditos de las fotos:
* Llegada a Gruyères / * El Saab 900 que nos acompañó durante el viaje / * Recuerdo del campo en flor / * Paisaje de Gruyères / * Petunias / * Café, chocolate y té / * Cucurucho de chocolate / *Heladería de 1935 / * Restaurantes / * Taller de artesanía / * Paisaje y naturaleza / * Castillo de St. Germain / * Paseo / * Brotes / * Iglesia